Portal-SEO COMO UN NIÑO

viernes, 5 de febrero de 2010

¿JESUS LE DICE “PAPI” A DIOS?

Me encontraba dejando a mi hijo Joab en su cama para que se durmiera, pero como siempre, no me dejó salir de su recamara sin que le contara una historia de su Biblia ilustrada para niños. Cuando le pregunte que cual historia quería, me dijo: cuando crucificaron a Jesús papi. Yo creí en ese momento que esa era mi oportunidad para enseñarle mucho a cerca de Cristo a mi hijo, y le empecé a contar cuando aprendieron a Jesús, cuando le azotaron y cuando lo ponen en esa cruz y lo levantan clavado en ella, etc. Queriéndome sentir muy bíblico, le hice referencia a mi hijo y cite las palabras de Cristo cuando dijo: y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo de Dios sea levantado. Queriendo explicarle a mi hijo lo que quiere decir el texto, me interrumpió con una pregunta: -papi, ¿Quién es el Hijo de Dios? -Que pregunta más fácil de contestar- pensé. Le conteste: -Jesús es el Hijo de Dios.

Quedándose un poco pensativo mi hijo, seguí con la explicación del texto y de pronto me vuelve a interrumpir con otra pregunta: -¿y Jesús le dice “papi” a Dios?-
Ahora, el que quedo pensativo fui yo. Nunca esperé que alguien me hiciera esa pregunta y menos mi hijo.

Mi madre es soltera y de niño nunca tuve una relación con mi padre, por lo tanto al no tener esa referencia de relación familiar, como un niño que podía tener el cariño, atención, cuidado y regaño de un padre, no comprendía bien mi relación con Dios, mi Padre.

Siempre he dicho que Dios me concedió un hijo, para conocerlo más a Él. Cuando nuestro hijo nació, yo le puse el nombre "Joab" que quiere decir: "Dios es el Padre". Creo que Dios me ha guíado a entender más ese significado por medio de la relación con mi hijo.

Ahora entiendo más la relación de Jesús con su Padre que está en los cielos. Es una relación muy especial de un diálogo eterno e íntimo entre un Hijo y su Padre. Es por eso que un día Jesús le dice a Dios: “Padre, glorifica a tu Hijo con aquella gloria que tuve contigo desde antes que el mundo fuese”.

Pero también entiendo aún más la relación de yo debo de tener con mi Padre celestial por medio de Cristo, es también una relación muy especial porque soy adoptado como hijo en el amado que es Cristo JESÚS. Ahora por medio del Espíritu de Cristo morando en mí, le puedo decir:
“Papi” a Dios.

Gal 4:6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!

EL ESPÍRIRU SANTO NOS LLEVA A TENER UNA EXPRESION ÍNTIMA HACIA DIOS: “ABBA PADRE” QUE QUIERE DECIR “PAPI”.

miércoles, 27 de enero de 2010

CONVERTIDO EN CRISTO

LE EXPLICABA UNA VES A JOAB LA HISTORIA DEL LADRON EN LA CRUZ, Y LE DIJE COMO DICE EL HIMNO QUE EL LADRON SE CONVIRTIÓ
Y ME PREGUNTA.......
¿EN QUIEN SE CONVIRTIÓ PAPÁ?
Y COMO PUDE, LE EXPLIQUE QUE EL MALECHOR HABIA CREIDO EN JESUS Y HABIA SIDO SALVO.
CUANDO YA ME IBA DE SU CUARTO, NO ME DEJABA IR HASTA QUE LE DIJERA EN QUIEN SE HABIA CONVERTIDO EL MALECHOR . ME DEJÓ SALIR DE SU RECAMARA HASTA QUE LE DIJE: EL MALECHOR SE CONVIRTIÓ A CRISTO.

SATISFECHO CON LA RESPUESTA MI HIJO, SE RECOSTO Y MIENTRAS LO CUBRIA CON LA COBIJA, REPITIÓ UN POCO SORPRENDIDO EN VOZ BAJA: ¡SE CONVIRTIÓ EN CRISTO¡

ESO ME HIZO PENSAR QUE SER CRISTIANO ES TENER UNA VIDA ¡TRANSFORMADA!

DICE EL APOSTOL PABLO, QUE DIOS NOS HE ESCOGIDO PARA QUE SEAMOS HECHOS CONFORME A LA IMAGEN DE SU HIJO JESUCRISTO.

TU! QUE PROFESAS SER CRISTIANO, ¿REALMENTE VIVES UNA VIDA TRANSFORMADA? O SOLO CON LABIOS HONRRAS A DIOS, PERO TU CORAZÓN VIVE LEJOS DE ÉL.

MI HIJO NO PUDO ENTENDER LA EXPLICACIÓN DE QUE EL MALECHOR RECONOCIÓ A CRISTO Y CREYÓ EN ÉL, PERO PUDO ENTENDER QUE EL MALECHOR SE CONVIRTIÓ EN CRISTO, PORQUE MENTALMENTE TOMÓ LA IMAGEN DE CRISTO Y LA PUSO EL EL MALECHOR.

¿REALMENTE VIVAMOS A CRISTO?

LAS PERSONAS NO VAN A ENTENDER LO QUE ES CONVERTIRSE A CRISTO, ENTREGARSE A CRISTO, SEGUIR A CRISTO, ETC. LO QUE PREDIQUEMOS DE CRISTO, HASTA QUE, NOS CONVIRTAMOS EN JESUS.... Y VEAN EN NOSOTROS A CRISTO.


Rom 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

martes, 7 de abril de 2009

¿Vamos al Templo?

El sábado pasado salí corriendo de mi trabajo a las 2 P.M. para llegar pronto a casa ya que había planeado salir con mi esposa Key y mi hijo Joab por la tarde al cine y ver una película de mounstros para niños que se estrenaba en ese fin de semana.

Al llegar a casa me encuentro con la mala noticia que mi hijo tenia fiebre por lo cual se cancelo la ida al cine y tuvimos que quedarnos en casa para darle sus medicamentos y cuidarlo. Esa noche casi no pudimos dormir mi esposa y yo debido a que le volvió la fiebre por la madrugada.

Aproveche la desvelada para darle un último repaso a la clase bíblica que tenía que dar al siguiente día domingo. Ya por la mañana cuando me estaba arreglando para irme al templo, mi hijo se despertó y me miró con su carita desvelada y me pregunta: ¿A dónde vas papá? le dije: ya me voy al templo hijo, hoy es domingo. Inmediatamente se levanto de un salto y me dice: ¡yo también voy papá¡ le dice a mi esposa: ¡mamá, levántate porque ya nos vamos al templo con papá¡

Me acerque para abrazarlo y note que la fiebre había cesado, gracias a Dios.

Por obvias razones me dio mucho gusto que mi hijo ya estuviera reestablecido para irnos al templo. El día anterior no pudimos salir al cine, pero al día siguiente si pudimos salir juntos a alabar a Dios y darle gracias.

Recordé esas palabras del Salmo 122:1 "Yo me alegre con los que me decían: A la casa de Jehová iremos."

¿Y tú, tienes motivos para alegrarte cuando te dicen ¡vamos al templo! ?

Dice el Salmo 84:10 “Porque mejor es un día en tus atrios (templo) que mil fuera de ellos.”

lunes, 9 de marzo de 2009

¿TE HA VOMITADO UN PEZ?

El día de ayer estaba con mi hijo Joab, el cual estaba de travieso jugando con algunos objetos que estaban en la mesa del comedor. Yo le advertí que dejara de jugar con esos utensilios ya que se le podía caer algo, lo cual mi hijo no hizo caso y me desobedeció. Un minuto después derramo el chile en polvo que estaba en la mesa derramándose hasta el piso. Por obvias razones lo regañe fuerte y lo castigue dejándolo llorando en su recamara.

Después de media hora, aparentemente a mi hijo ya se le había olvidado el incidente y volvió a jugar con sus juguetes como si nada hubiera pasado. Cuando llegó la noche y lo lleve a su cama, me pidió que le leyera una historia de la Biblia antes de dormir y le leí la historia del profeta Jonás de la cual pude ver que se impresionó mucho cuando el gran pez se lo comió. Aplique la enseñanza y le dije que si desobedece a Dios y a sus padres, se lo podía comer un pez muy grande, por eso es necesario obedecer.

Antes de retirarme de su recamara le dije que íbamos a orar a Dios y me dijo que si, que yo dirigiera la oración y que el la repetía. Empecé a pedir que cuidara a su mamá, a su papá, a su abuelita, lo cual el repetía después de mi. De pronto se me adelanta en la oración y dice: = Dios, perdóname por tirar el chile en polvo en la mesa = y no dijo nada más, al instante volví a retomar la oración y terminamos juntos con un “amén”.

Después de darle su beso de buenas noches, me fui meditando en el porque mi hijo de apenas tres años había mostrado esa acción de arrepentimiento, llegando a la conclusión de que le había enseñado en la historia de Jonás que si desobedecemos, nos puede comer un pez muy grande, pero Jonás pidió perdón a Dios cuando estaba en el estomago del pez, por lo que Dios mando al pez que lo vomitara a en tierra. Esto me hizo pensar que, el acto de confesión y arrepentimiento de mi hijo fue producido por la palabra de advertencia que había aprendido en la Biblia.

Dice el Salmo 119:
¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.

Solamente la palabra de Dios puede hacer que nos demos cuenta de nuestra desobediencia y nuestro pecado y como resultado, poder confesarlo con arrepentimiento en nuestro corazón.
Si mi hijo no hubiera escuchado y aprendido de la historia de Jonás, no hubiera pedido perdón a Dios.
¿Y tú, has aprendido de la Biblia lo suficiente como para limpiar tu camino? o ¿Aún no te vomita el pez?

domingo, 28 de diciembre de 2008

ANDA DELANTE DE MI

Dios es realmente misericordioso hacia cada uno de nosotros al darnos de su protección y cuidado sin merecerlo. Al igual que un padre quiere lo mejor para sus hijos, Dios no sólo desea lo mejor sino que provee de lo mejor para nosotros siempre.

Dios siempre ha sido fiel en cumplir sus promesas, y como padre de familia yo me pregunto si nosotros tambien somos fieles en cumplir alguna promesa que le hacemos a nuestros hijos. Cuando le hago una promesa a mi hijo, normalmente va acompañada de un requisito o una condición; normalmente somos así los padres ¿no es vedad?

Un día mi hijo me pedía que le comprara un transformer de juguete y yo le hice la promesa que se lo compraría pero con la condición que comiera todo lo que su mamá le daba y que fuera obediente. En esos días mi hijo no quería comer muy bien, así que se me hizo buena idea motivarlo con una promesa para que lo hiciera y así fué que logré que en esa semana comiera bien y fuera obediente recordandole cuando era necesario, la promesa que le había hecho.

Cuando meditaba en la palabra de Dios en el libro de Génesis 17, leía de aquel pacto que hace Jehová con Abram cuando él era ya de 99 años, en el cual le recuerda a Abram que Dios es el Todopoderoso y le hace una promesa dentro del pacto donde Dios se compromete a cuidarlo, protegerlo y a multiplicarlo grandemente en cuanto a su descendencia, bienes materiales y mucha bendición.

Esa promesa de Dios a Abram fué dada con un requisito o condición que el ya viejo Abram tenía que cumplir, y la encontramos en el versículo 1 de Génesis 17. La condición es: ANDA DELANTE DE MI Y SE PERFECTO. Aparentemente es una condición muy dificil de cumplir, sin embargo yo veo algo más en esa promesa que una condición dificil.

Cuando llevamos a mi hijo Joab a caminar al parque, le gusta mucho contemplar la naturaleza y los árboles, va recogiendo hojas o cualquier vara o palo que se encuentra; y como no camina a mi paso, se queda unos pasos atras, tengo que estarlo esperando constantemente. De pronto me descuido un momento, volteo y ya esta ensuciandose jugando con la tierra. Es en eso momento cuando le hablo fuerte y le digo: Hijo, camina delante de mi para poderte cuidar bien.

Nuestro Dios es tan amoroso que hasta en esas condiciones que nos pone para bendecirnos, está implicita su protección y cuidado, Nuestro Padre Celestial quiere que andemos por la vida delante de Él para podernos cuidar en éste mundo y podamos ser perfectos en su presencia.

jueves, 25 de diciembre de 2008

¿A DONDE HUIRE DE TU PRESENCIA?

Un día le estaba enseñando a mi hijo a jugar a "las escondidas"; ya era hora que mi hijo Joab de 2 años, se pudiera divertir con este juego que todos gozamos de niños. Empece a expliarle las reglas del juego --hijo, primeramente tu te pones frente a la pared, cierras los ojos y te pones a contar hasta el numero 10 (aunque sólo sabía contar hasta el cinco), luego yo me voy a esconder en algun ricón de la casa sin que tu me veas y cuando acabes de contar me buscas por toda la casa hasta encontrarme--. Inmediatamente entendio el juego y con la ayuda de su mamá Keyla, en pocos minutos logró encontrarme detrás de la puerta de mi recamara lo cual llenó de asombro y de gusto a mi hijo entuciasmandose más por el juego.

Llegó la hora de que mi hijo se escondiera y yo lo buscara. Comencé a contar del 1 al 10 lentamente, esperando que mi esposa le ayudara a esconderse. Despues de un minuto, mi esposa me hizo la seña que ya estaba escondido y comenzó la busqueda empezando por su recamara y al no encontrarlo allí, segui buscandolo en uno de los baños, posteriormente en la cocina y tampoco estaba allí. Después de un par de minutos de busqueda, pregunte en voz alta --¿Donde estará Joab?--. Al momento de dirigirme hacia el baño, escuche un vocecita que salía de nuestra recamara, entré inmediatamente a la recamara, encendi la luz y volvi a preguntar: ¿Donde estará Joab? --Aquí estoy papá--Sácame de aqui-- salió el grito de dentro del ropero y al abrirlo, pude ver por un instante sus ojos grandes asustados (pues era obvio que dentro se encontraba muy obscuro), llenandose de alivio y alegría al verme.

Por un momento me sentí un poco desilucionado porque pensé que mi hijo no había entendido lo divertido del juego, pero al instante comprendí lo que pudo sentir mi hijo al encontrarse en un lugar como el ropero, sintiendose sólo y rodeado de obscuridad; para él no era el momento de sentirse divertido porque se estaba escondiendo, para mi hijo era el momento de gritar a su Padre: --Aqui estoy papá "ven por mi"-- --No aguanto un instante más estar aquí "ven y sacame"--.

Esta experiencia con mi hijo me hizo recordar aquel Salmo 139 que entre otras cosas nos habla de la omniciencia y de la omnipresencia de Dios cuando dice:

¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciera mi estrado, allí tú estás.
Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar,
aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra.
Si dijera: «Ciertamentelas tinieblas me encubrirán»,
aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día;
¡lo mismo te son las tinieblas que la luz!

Cuantas veces a pasado que queremos jugar con Dios a las escondidas y pretendemos ocultarle algún pecado o simplemente escondernos de Él. Nuestra forma de responder debe ser como la de un niño que al sentirse un una situación de soledad y rodeado de oscuridad, no queda otra que clamar a nuestro Padre Celestial y decirle --Aqui estoy Padre, ¡Sacame de aqui!--. Reconociendo que al fin de cuentas ¿A DONDE HUIREMOS DE SU PRESENCIA?

jueves, 6 de noviembre de 2008

RETURN TO INNOCENCE



REGRESA A TU INOCENCIA

MATEO 18
1 En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? 2 Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, 3 y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. 4 Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. 5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

Algo que en estos días me ha llamado la atención de la vida y ministerio de Cristo, es el tipo de relación que él tenía con los niños. Jesús tenía su agenda llena todos los días, de hecho se les tenía que desaparecer a las multitudes que lo seguían porque parecía interminable su trabajo.

Sin embargo, Cristo se daba el tiempo necesario para observar a los niños. Es por eso que los pone de ejemplo varias veces para aplicar sus enseñanzas.

Un día sus discípulos impedían a unos niños acercarse a Jesús porque para ellos era muy importante lo que el Maestro hablaba y no debía ser molestado por unos niños.

Hay ocasiones que los adultos actuamos como los discípulos, preocupándonos más por nosotros, por mi trabajo en la Iglesia, por mi crecimiento espiritual, por la “reverencia” en la Iglesia, por que pueda escuchar la predicación, en ves de preocuparnos para que nuestros niños se acerquen a aquel que puede salvar sus almas.

Y Cristo nos dice: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.

EL ORGULLO CRISTIANO

Hay ocasiones en que no podemos controlar el orgullo cristiano que de pronto se manifiesta en nosotros y nos queremos sentir mejores que otro u otros hermanos, posiblemente más santos, más sabios o con más conocimiento.

Un día los discípulos se acercan a su Maestro y le hacen una pregunta: ¿Maestro, quien es el mayor en el reino de los cielos? Entre tantas cosas que tenía que hacer Cristo se tenía que dar tiempo para contestar preguntas “inocentes” de sus discípulos.

Tal ves ellos esperaban ver a Cristo pensativo, examinándolos con su mirada uno por uno, un poco dudoso en tomar la decisión de nombrar a uno.

Cristo llama a un niño y lo pone en medio de ellos. Creo yo que con la finalidad de que lo observaran. “observen a este niño”.

VIENDO DOS PERSPECTIVAS:

PERSPECTIVA DE LOS DISCIPULOS

*Ven a alguien más pequeño
*Ven a alguien con muy poco conocimiento
*Ven a alguien con menos experiencia
*Ven a alguien mucho más débil que ellos
*Ven a una persona INFERIOR a ellos.

PERSPECTIVA DEL NIÑO

Por lógica, ¿Cuál fue la actitud que tomó éste niño al verse rodeado por aquellos hombres que no conocía?

*Ve a los que lo rodean MÁS GRANDES que él EN TODO

Dice Pablo a los Filipenses: Considerando a tu hermano como SUPERIOR a ti mismo. ¿Cuál es la perspectiva que debemos tomar? La de un niño.

Jesús nos enseña que debemos hacernos y volvernos como un niño, eso quiere decir: en nuestra relación con nuestro Padre Celestial debe ser como se comporta un niño con sus padres.

Cristo nos enseña en esta enseñanza: OBSERVA la manera en que se comporta un niño.

Los niños son una gran bendición de Dios para los padres y para la familia en general y debe ser para la Iglesia también,; porque en ellos ha fundado Dios la actitud, la forma de ser en como podemos ser aceptos delante de Él.

SI TENEMOS LA ACTITUD DE UN NIÑO DELANTE DIOS, NUESTRA ALABANZA ES PERFECTA.

Mateo 21:14 Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.15 Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: !!Hosanna al Hijo de David! se indignaron, 16 y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman Perfeccionaste la alabanza?


Jesús nos enseña tanto acerca de un niño y nos pide que observemos y adoptemos esa misma actitud.

En lo personal he sido bendecido por medio de mi hijo y Dios me ha enseñado varias cosas de la forma en como Él es conmigo y la forma en como yo debo ser con Él.

Volvámonos como un niño en la forma de actuar y así podremos ver la grande que es mi hermano y aún lo grande que es nuestro Dios y nuestra alabanza no tendrá obstáculos y podremos decir:

GRANDES Y MARAVILLOSAS SON TUS OBRAS SEÑOR TODOPODEROSO
porque Tu eres GRANDE.

Dios nos ha echo inocentes por medio de Cristo, así que cuando estemos frente a su tribunal y se de el veredicto, en ves de escuchar CULPABLE, escucharemos INOCENTE porque Cristo ha pagado nuestro castigo.

Ahora, los creyentes somos inocentes pero es importante que vivamos con esa inocencia que nos ha dado Cristo, COMO LA INOCENCIA DE UN NIÑO.

REGRESA A TU INOCENCIA